Panamá, más que un canal, un paraíso turístico y comercial
Colprensa
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Bucaramanga. Ciudad de Panamá es universal. Empresarios, comerciantes, banqueros, turistas y lugareños se conjugan para dar vida a una ciudad que no duerme.
Durante el último siglo el canal ha hecho de Panamá un destino turístico innegable. Pero este país es mucho más. Es la mezcla de la arquitectura colonial y neoclásica con la de los rascacielos, la ciudad de los grandes negocios, los gigantescos centros comerciales y las millonarias compras, los juegos de azar y una amplia riqueza histórica que cuenta su gente.
Es un destino turístico para agendar. Permita que una reunión de negocios, unos días de shopping, el encuentro con la naturaleza e, incluso, el tránsito hacia uno de los 35 destinos de América y el Caribe con los cuales se conecta Panamá, sean la oportunidad para conocer uno de los países más cosmopolitas de América.
Los días son cortos en Panamá cuando se tiene mucho por hacer y visitar.
El city tour por la capital permite apreciar sus gigantes de concreto que han dado vida a la zona bancaria, donde aproximadamente 80 entidades tienen participación.
Decenas de construcciones de edificios hasta de 100 pisos se observan por las vías principales, como la Avenida Balboa, lo que confirma el interés de los inversionistas de hacer de Ciudad de Panamá su capital de negocios.
En otras vías, el mar se deja ver con pequeñas embarcaciones al fondo que esperan su paso por el canal.
Otras más llevan al turista al denominado casco antiguo, ubicado en el barrio San Felipe, muestra del arte colonial, europeo y neoclásico.
Calles angostas rodeadas de casas de tres y cuatro pisos dominadas por la vejez han dado paso a edificios restaurados, llenos de color, hoy convertidos en restaurantes o tiendas de artesanías y así crear un ambiente encantador para los turistas.
Por ser este conjunto de edificaciones considerado por la Unesco patrimonio de la humanidad, las fachadas no se pueden alterar.
Entre los sitios más admirados por el turista están: Luna 21, que es la casa de Rubén Blades, hoy Ministro de Turismo de Panamá, una hermosa vivienda de cuatro pisos, con jardines llenos de flores; el Teatro Nacional de Panamá; el Palacio de Bolívar (cancillería); la Casa Presidencial cerca de la Plaza de la Independencia; el Palacio Municipal; la Iglesia de San Francisco de Asís y la Catedral Metropolitana.
Este conjunto de arquitectura religiosa, gubernamental y civil encuentra su final en el barrio Chino, donde los negocios y el comercio tradicional devuelven al turista a la otra Ciudad de Panamá.
Obra del siglo XX
Miles de visitantes latinos y europeos, especialmente, se dan cita los 365 días del año para conocer el Canal de Panamá.
Cinco u ocho dólares los llevan al encuentro con una de las obras considerada maravillas del mundo.
Luego de cruzar la ciudad y escuchar algo de historia, se llega al Centro de Visitantes de Miraflores.
Allí, en el cuarto piso el canal se abre a sus ojos para exhibir su majestuosidad. Los visitantes se ‘pelean’ el mejor espacio para lograr que la cámara fotográfica recoja un pedacito del canal.
Al fondo se avecina uno de los casi 40 voluminosos barcos que a diario recorren el canal. En su mayoría provienen de Estados Unidos, China, Japón y Chile.
En promedio, han debido transitar durante 17 días para llegar al canal y si quieren arribar a su destino deberán pagar el peaje; lo mismo deberán hacerlo de regreso.
La voz de Dazzell Marshal Espinoza, de la División de Relaciones Corporativas de Miraflores, anuncia la apertura de las compuertas de la esclusa. Son 45 segundos para que el agua llene la esclusa y el barco haga su paso triunfal.
Para sorpresa de muchos, el agua del Canal de Panamá es ciento por ciento dulce, y se alimenta de las aguas de los lagos Miraflores, Gatún y Alajuela.
El guía dice que el buque que cruza el canal pagó un peaje de 212 mil dólares.
El peaje, claro está, es proporcional al peso y segmento de carga. En mayo de este año, por ejemplo, un buque de contenedores impuso el récord de pago de peaje más alto: 274 mil 590 dólares.
En promedio, son ocho a diez horas las que dura el barco cruzando el canal. De no hacerlo por este paso, su ruta podría tomar dos semanas y aumentar diez veces los costos del viaje.
El canal, de aproximadamente 80 kilómetros de largo entre el Pacífico y el Atlántico, encuentra en Miraflores una de las tres esclusas que posee. Las restantes son Gatún (la más grande) y Pedro Miguel.
Los tres juegos de esclusas (de dos vías cada una) elevan las embarcaciones 26 metros sobre el nivel del mar, para luego bajarlas al nivel del mar, pero en el océano opuesto.
Hace escasos meses se inició la construcción de una cuarta esclusa que se proyecta inaugurar en 2014, cuando el canal cumpla cien años. El objetivo es permitir el paso de buques más grandes; el costo aproximado de la obra es de 5 mil millones de dólares.
Destino ecológico
El ecoturismo hace de Panamá otro de los atractivos de viaje.
El Parque Nacional Soberanía, uno de los músculos del funcionamiento y conservación del Canal de Panamá, tiene habilitadas áreas para la pesca en el Lago Gatún, caminatas por senderos, observación de aves y visitas a la comunidad indígena Emberá.
El parque está a sólo 25 minutos de Ciudad de Panamá. Allí también está Gamboa, desde donde hace siete años se ubica un resort del mismo nombre, dotado de 12 villas y un lujoso hotel, el mejor escenario para el descanso y la aventura.
A escasos minutos de Gamboa se puede tomar el teleférico, dispuesto de 18 góndolas con capacidad cada una para 5 personas y hacer un recorrido de una hora para conocer algunas de las especies nativas de la fauna y flora.
La primera estación del teleférico lleva a los turistas a una torre de observación, similar a un edificio de 10 pisos, desde donde se puede apreciar la parte más estrecha del canal (Corte Culebra) y el proyecto de ampliación.
Al descender se puede ir al orquideario, serpentario, mariposario, los viveros forestales o a la exhibición de peces y reptiles. Todo esto le tomará tres horas.
Otro de los más atractivos viajes en el Parque es en bote a la Isla Mono. Durante una hora se recorre el río Chagres, donde abundan cocodrilos, por lo que las recomendaciones de seguridad no se hacen esperar.
El Chagres provee a Ciudad de Panamá de 120 millones de litros de agua al día y 177 millones de litros para el canal.
La gira por el Chagres es deliciosa, llena de frescura. Durante el recorrido es usual el encuentro con buques que han pagado su peaje en el canal y siguen en busca de su destino final.
Durante el viaje se observan pequeñas islas, pero sólo una de ellas es singular: La del Mono.
Un trozo de banano atrae a los monos blancos. Al percibir el alimento, los monos empiezan a dejarse ver entre las ramas de los árboles, mientras los más amigables descienden a la lancha en busca de alimento.
Primero llegan los machos: uno, dos, cinco, ocho… y luego las hembras con sus crías.
En segundos toman su alimento y suben a los árboles, en medio del silencio de los viajeros. El espectáculo ha terminado e inicia el momento de retornar a la orilla.
Para tener en cuenta si va a viajar
• Desde Colombia requiere pasaporte y vacuna contra la fiebre amarilla.
• La moneda oficial es el Balboa que equivale a un dólar. Se sugiere llevar el cambio desde Colombia.
• Destine 79 dólares para los impuestos de salida y entrada al país.
• En Panamá llueve durante nueve meses del año. Tiempo seco entre enero y marzo.
• Visite los puentes Centenario y de Las Américas. En una época fueron escenario de suicidios, por lo que se prohíbe el tránsito lento de los vehículos.
• Panamá tiene por lo menos 25 grandes centros comerciales (malls). Si va de compras, por lo menos destine un día para visitar sólo un centro comercial.
• Entre 10 y 45 dólares es el costo por persona de una actividad en el Parque Nacional Soberanía.
• El servicio de bus tiene un costo de 25 centavos de dólar. Es muy económico, pero los buses están en deficiente estado.
• Panamá tiene espacios exclusivos para el comercio de artesanías. Pregunte a su guía por uno de ellos.
• Panamá reúne muchos países en sus calles. En cuestión de minutos usted puede pasar de la vía España, a la Colombia, Perú, Ecuador o México. También puede llegar a la calle Uruguay, avenida Argentina o vía Italia.